Exterior:
El lugar donde se han emplazado los alojamientos rurales, está en el borde de la meseta en la que estaba asentada la iglesia y que domina el valle y el paisaje lejano. Es a la vez un lugar señalado en el propio paisaje del pueblo por su lugar prominente en la ladera en la que se asienta San Juan de la Cuesta.
El edificio de construcción nueva respeta las características del entorno. Piedra cortada a mano y madera de iroko, con tejado de pizarra y chimeneas típicas de Sanabria.
Contiene cinco viviendas completas e independientes entre sí. Cada vivienda tiene 80 m² habitables, repartidos en dos plantas.
Al salir de la casa nos encontramos con un cuidado jardín, con sus fuentes y bancos de piedra, típicos de la comarca de Sanabria, dónde podremos contemplar con mucha paz y tranquilidad el bello paisaje sanabrés con el Lago de Sanabria de fondo.
Todo el complejo está rodeado de una valla de piedra y madera para preservar la tranquilidad, aunque la tranquilidad existente la hace prácticamente innecesario.


